El enoturismo se consolida en Tierra de Barros gracias a la Ruta del Vino y del Cava Ribera del Guadiana

Almendralejo, 26 de marzo. La Ruta del Vino y del Cava Ribera del Guadiana se ha consolidado en los últimos años como uno de los principales motores de dinamización turística y económica de la Comarca de Tierra de Barros. Integrada en el Club de Producto Rutas del Vino de España, esta ruta enoturística abarca también las zonas de Matanegra, Ribera Alta, Ribera Baja y, en la provincia de Cáceres, Montánchez y Cañamero.
La Ruta participa estos días en la 25ª edición del Salón del Vino y la Aceituna de Extremadura (VINAC), un evento de referencia para profesionales y amantes del vino que se celebra en Almendralejo del 25 al 27 de marzo.
Un proyecto que genera actividad y atrae visitantes
La concejala de Comercio, Mercados y Turismo del Ayuntamiento de Almendralejo, Josefina Barragán, ha destacado el impacto económico que la Ruta tiene en el municipio. Según ha señalado, bodegas, restaurantes y empresas locales se benefician directamente del aumento de visitantes que atraen las experiencias enoturísticas.
“Se trata de un turismo muy específico y muy profesional, que deja una inversión importante en cada viaje”, ha afirmado Barragán, subrayando además el apoyo institucional que recibe la Ruta por parte de la Diputación de Badajoz.
Una tendencia que confirma Isabel García, técnica de la Ruta del Vino y del Cava Ribera del Guadiana. García destaca que los visitantes “se marchan con una grata sensación e incluso sorprendidos” tras participar en catas y actividades en bodegas que elaboran vinos biodinámicos, orgánicos y naturales, además de descubrir que Almendralejo alberga el único Museo del Cava de España.
Visibilidad y oportunidades para las pequeñas empresas
La Ruta no solo atrae turistas, sino que también ofrece soporte y visibilidad a las empresas que forman parte del proyecto. Catalina Bustillo, fundadora de Cata con Cati, asegura que pertenecer a la Ruta ha sido clave para el crecimiento de su negocio, ubicado en un entorno rural.
“Nos da mucha proyección y nos permite acceder a catas y ferias a las que de otra forma no podríamos llegar”, explica Bustillo, quien ha visto aumentar notablemente el número de visitantes en los últimos años.
Su empresa ofrece experiencias singulares que combinan vino y naturaleza, como catas con avistamiento de aves o maridajes bajo las estrellas. Bustillo destaca que Extremadura vive un buen momento en el mercado internacional, con una creciente demanda de variedades locales y vinos frescos y afrutados. Aun así, reconoce que es necesario seguir mejorando las infraestructuras para facilitar la llegada de turistas.